Curso de pintura: Conejito en primavera
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Paso 1
La primavera llama a la puerta y la nieve va desapareciendo poco a poco.
Por este motivo, solo diseñamos el fondo del cuadro con un azul claro y dejamos espacios libres para la representación de árboles, conejos, piedras y otros elementos. Las formas se pueden aclarar aún más con una goma de borrar para resaltar los contornos.
Paso 2
Ahora se pueden colorear los árboles y el conejo, mientras se dibujan las ramas con los palitos de colores. Para ramas ligeramente más gruesas o para aflojar los contornos duros, se puede frotar polvo de color sobre una hoja adicional y aplicarlo con un bastoncillo de algodón ligeramente humedecido. Para resaltar la apariencia del conejo, la barra de color se puede utilizar con cuidado en las zonas donde se desea más contraste, como la cabeza o las patas delanteras. Para áreas coloreadas más pequeñas, también se puede utilizar el dedo meñique.
Paso 3
Para darle más vivacidad al conejito, puedes utilizar una goma de borrar para resaltar algunas zonas brillantes, como el pecho, las orejas y la zona de la cabeza. Las zonas más oscuras, como las patas, las orejas o la cola, se pueden resaltar con una barra de pintura negra. También puede resultar útil un bastoncillo de algodón ligeramente humedecido.
Paso 4
A principios de la primavera, aparecen protuberancias marrones y hierba verde bajo la nieve. Como al principio solo diseñamos el fondo ligeramente con azul, ahora podemos pintar algunas áreas brillantes con verde y marrón para crear un hermoso suelo de bosque.
Paso 5
Finalmente, se pueden integrar pequeños detalles en la imagen. Por ejemplo, con los palitos de colores puedes dibujar un arbusto con capullos verdes o campanillas de invierno. Para las campanillas de invierno, las cabezas de flores blancas se pueden pintar con pintura acrílica blanca o blanca opaca.